EL APEGO EN ADULTOS…o sobre como nos relacionamos

Desde el punto de vista descriptivo, cuando hablamos de APEGO nos referimos a:

“El lazo afectivo que una persona o animal forma entre él mismo y otro de su especie, un lazo que les impulsa a estar juntos en el espacio y a permanecer, un lazo que les impulsa a estar juntos en el tiempo. La característica más sobresaliente es la tendencia a lograr y mantener un cierto grado de proximidad al objeto de apego que permita tener un contacto físico en algunas circunstancias o comunicarse a cierta distancia, en otras” (Ainsworth y Bell, 1970)

Apego

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Ya hace décadas que se viene estudiando el efecto de las primeras experiencias en la edad adulta a través del apego que se crea entre madre y bebé o cuidadores principales y bebé. Autores como John Bowlby, Mary Ainsworth o Harry Harlow establecieron las bases por las cuales se sabe que el bebé tiene la necesidad de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado. Es la Teoría del Apego.

Mucho se ha escrito sobre el apego en los menores, pero me parecía muy interesante poder hablar del APEGO EN LA VIDA ADULTA,

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ya que de los pocos estudios llevados a cabo sobre el apego en la vida adulta (dentro de los que están los realizados desde la perspectiva del ciclo vital) podemos deducir que:

Existe la persistencia de vínculos afectivos con las figuras de apego de la infancia

Cabe la posibilidad de establecer nuevos vínculos que pueden ser también considerados “apegos” en la edad adulta.

Dice Weiss que “ los adultos muestran la necesidad de acceder a la figura de apego, desean la proximidad en situaciones de stress, sienten mayor confort y menor ansiedad cuando están en compañía de las figuras de apego y más disconfort y ansiedad si descubren que la figura de apego es inexplicablemente inaccesible”.

La importancia del apego en la vida adulta aparece con mayor nitidez en las relaciones de “duelo” ante la muerte de las figuras de apego: pareja, hermanos/as, padres, abuelos/as…

Los sentimientos de angustia, absurdo, desesperación y vacío que siguen a la muerte de una figura de apego, son una prueba indudable de la importancia de este vinculo.

Las fases de paralización, angustia, desesperación y reorganización que siguen a la muerte de la pareja, descritos por Bowlby (1980) reflejan con claridad hasta que punto el apego es un organizador de las relaciones personales.

Es por ello por lo que podemos afirmar que aunque las conductas en que se expresa el apego cambian con la edad, se mantienen sus funciones básicas, las cuales que ya aparecían en los primeros años de vida:

   Protección

   Seguridad

Las conductas de apego en la vida adulta tienen una gran importancia y  no han de ser vistas como regresiones, sino más bien, como expresión de vínculos afectivos que permanecen vivos

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Por otro lado, es importante, conocer y diferenciar los tipos de patrones de conducta de apego que ya Ainsworth (1983) describió y estudió en niños/as, así como el grado de seguridad que cada uno de ellos aporta en cada persona y que también nos puede servir como elemento para identificar vínculos de apego entre adultos saludables o no tan saludables.

Así, podemos hablar, utilizando una similitud con los descritos por Ainswort de:

    Apego seguro: en el que la interacción es reforzante de forma mutua y donde la figura de apego es eficaz y beneficiosa para el desarrollo del individuo.

       Apego ansioso-ambivalente: relacionado más con una figura de apego que es afectuosa pero incoherente y que tiene dificultades para identificar las señales afectivas de la otra persona.

     Apego ansioso-evitativo: en los que la figura de apego es más bien irresponsable y rechaza a la persona, que no suele tener en cuenta el estado o las necesidades del individuo.

Tanto en adultos como en niños, el establecimiento de un vínculo de apego seguro, es la base de un buen funcionamiento relacional posterior

Las diferencias mayores entre el apego infantil y el adulto, parecen ser las siguientes:

-Con la edad aumenta la tolerancia a las separaciones breves

-Se adquiere un mayor control de los sentimientos de aflicción por la perdida o separacion, aunque eso no quita que aparezcan estos sentimientos, aunque si interfieren menos.

-La aflicción se interioza

-La conductas que nos llevan a procurar contacto y proximidad son mas variables y tienen menos relación con el sistema sensomotor.

-El apego tambien se orienta a personas de la misma edad y es especialmente frecuente en las relaciones de pareja.

-Las manifestaciones del apego en la vida adulta son mucho mas variables que en la infancia donde estan mas sujetas a programaciones biologicas en el edad adulta.

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Las figuras de apego tienen una gran importancia también en la vida adulta, así como lo tienen tambien el tipo de apego que desarrollemos

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